Cómo cuidar a tu Inkmon

Aprender cómo cuidar a tu mascota virtual en Inkmon lleva unos dos minutos, y después ya no hay nada más que aprender. No hay combate, no hay puntuación y no hay nada que perder. Tu criatura tiene cuatro necesidades, bajan a un ritmo fijo, y rellenarlas es todo el juego.

Esta guía explica qué hace cada necesidad, a qué velocidad baja y cuál es la rutina mínima para mantener a tu criatura sana sin que se convierta en una obligación.

Las cuatro estadísticas de cuidado

Cada criatura tiene cuatro necesidades, de 0 a 100, donde 100 significa totalmente satisfecha.

Estadística Baja despierta Baja dormida Se recupera con
Hambre 9 por hora 3 por hora Comida
Energía 6 por hora sube 14 por hora Solo durmiendo
Higiene 4 por hora 2 por hora Limpieza
Ánimo 3 por hora 1 por hora Jugar y acariciar

Esos ritmos están elegidos para que el día tenga forma. Una criatura que desayuna vuelve a tener hambre a primera hora de la tarde. La higiene pide atención más o menos una vez al día. Una noche entera de sueño rellena la energía justo del todo: si la arropaste, nada se queda a cero por la mañana.

Nada corre en segundo plano en un servidor. Los valores se calculan desde el momento en que actuaste por última vez, así que la app es exacta en el instante en que la abres, funciona sin conexión y nunca baja más rápido de lo que dice la tabla.

El Ánimo vigila a las otras tres

El Ánimo es el que hay que mirar. Tiene su propia bajada lenta, pero además lo arrastra hacia abajo todo lo que hayas descuidado. Cada necesidad por debajo de 50 empieza a costar ánimo, y cada una que llega a 0 cuesta 20 puntos enteros.

Por eso una criatura hambrienta, sucia y agotada se ve triste mucho antes de que aparezca ningún aviso. Es intencionado: deberías poder mirarle la cara y saber si hace falta hacer algo, sin leer ni una sola barra.

Jugar y acariciar suben el ánimo directamente. Alimentar y limpiar lo suben de forma indirecta, quitando las penalizaciones.

Las cinco cosas que puedes hacer

  • Alimentar — Hambre +35, Higiene −4. Cuesta una comida, que se compra con Tinta. Comer mancha.
  • Jugar — Ánimo +40, Energía −8, Higiene −5. Gratis. Tras tres partidas ganadas necesita un descanso de 20 minutos.
  • Limpiar — Higiene directamente a 100. Gratis y sin espera.
  • Acariciar — Ánimo +6, gratis, con una espera corta para que machacar el botón no sea la jugada óptima.
  • Arropar — empieza el sueño. Gratis, una vez por noche.

Sobrealimentar no hace absolutamente nada. El Hambre se queda en 100 y tu criatura declina educadamente. No hay estadística de peso ni te pones malo por comer de más. Castigar la generosidad es una mecánica de los años noventa y ahí la dejamos.

La rutina diaria de dos minutos

No hace falta estar pendiente todo el rato. La app envía como mucho tres notificaciones al día, sobre las 07:00, las 13:00 y las 19:00 hora local, y coinciden con los tres únicos momentos que importan:

  1. Por la mañana. Dale de comer. Tu criatura se despierta con hambre.
  2. A mediodía. Juega una partida o dos y limpia si la higiene ha bajado.
  3. Por la noche. Dale de comer si hace falta y arrópala. La guarida se atenúa y tu criatura se acurruca.

Ya está. Dos minutos repartidos en el día mantienen las cuatro barras cómodas y consiguen el Vínculo diario máximo, que es lo que hace crecer a tu criatura de verdad.

Qué pasa si te saltas un día

Menos de lo que temes. En Inkmon no hay muerte, ni pérdida permanente, ni castigo por una mala semana.

Si dos o más necesidades se quedan a cero durante seis horas seguidas, tu criatura se pone enferma: apagada, grisácea y —este es el único coste real— el Vínculo deja de acumularse hasta que lo arregles. Nada de lo que ya habías ganado se te quita. La recuperación está en la guía de criatura enferma.

Si nunca la arropas, la energía baja a cero y se duerme sola, recuperándose a la mitad de velocidad. Es indulgente, pero el ritual es claramente mejor. Y ese es el diseño en una línea: cuidar siempre gana a descuidar, y descuidar nunca es fatal.

Qué cuesta cuidar

Las comidas y la medicina cuestan Tinta, la moneda blanda, que consigues con recompensas diarias y misiones. Limpiar, jugar, acariciar y dormir son gratis.

Cuidar nunca requiere Chispas ni dinero. Las Chispas solo se gastan en despertar una criatura nueva y en regenerar el arte al llegar a una etapa. Aunque no gastes ni un céntimo, tu criatura puede llegar a la última etapa. Lo tienes en Chispas y Tinta.

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